Distintos tamaños de botella

Acabamos de lanzar una oferta en exclusiva para nuestros Amigos de Alonso del Yerro de un cupo muy limitado de botellas de grandes formatos, y me han llamado la atención los tamaños, nombres y orígenes de esas botellas, así que he investigado un poco y os lo he recopilado aquí porque me ha gustado mucho aprenderlo, ¡espero que os resulte interesante!

Botella estándar

El tamaño de botella más utilizada es la de 0,75 cl y de ahí su nombre: botella estándar. Pero, ¿sabéis por qué es precisamente de 0,75 cl. y no de cualquier otro tamaño? Hay muchas teorías al respecto, como que 0,75 cl. era la capacidad pulmonar de un soplador de botellas, o que en el siglo I era la cantidad ideal de consumo de un romano a lo largo del día, e incluso los hay que dicen que se conserva mejor en ese tamaño, o que 0,75 cl. es la cantidad que se obtiene de 1 kg de uva y de ahí el tamaño de la botella. ¿Con cuál os quedáis vosotros?

A mí, de todas las teorías que he leído, hay una que me parece la más lógica: por un tema de mediciones y sus equivalencias. En el s. XVIII llegó la primera gran industrialización del vino y, por entonces, el Imperio Británico dominaba el mundo y sus colonias. Su unidad de medida de líquidos era el galón, y no el litro. Un galón son 4,5 litros y, si lo dividían entre 6, el resultado era 0,75cl., con lo cual llenaban una caja de 6 botellas. Las cajas suelen ser de 6 o de 12 botellas, es decir, 1 o 2 galones de vino. Pero vamos más allá: la barrica bordelesa era la más utilizada y contenía 50 galones, lo que se traducía en 25 cajas de 12 botellas.

Con lo cual, el tamaño de la botella tiene mucho que ver con la logística desde que el vino comenzara a comercializarse por todo el mundo.

Formatos especiales

Existen otros tamaños de botella de vino, algunos utilizados únicamente por coleccionistas, os dejo aquí sus nombres:

Benjamín, piccolo o split: es la botella pequeña que se utiliza especialmente en champán, que equivale a ¼ de la botella estándar: 18,75 ml. Equivale también a una copa de vino.

Media: equivale a la media botella estándar, es decir, 37,5 ml.

Magnum: son dos botellas estándar, o 1,5 litros. Es muy apreciada porque es el tamaño ideal para una comida entre 5 o 6 personas.

Doble magnum: como su nombre indica, son 3 litros.

Jeroboam: equivale a 6 botellas de vino estándar, o lo que es lo mismo, 4,5 litros.

Imperial: son 6 litros de vino o dos doble magnum.

Salmanazar: Equivale a una caja de vino de 12 botellas estándar o 9 litros.

Balthazar: Equivale a dos imperiales o 12 litros.

Nabucodonosor: es la botella de mayor tamaño, equivale a 15 litros o 20 botellas estándar.

Todos estos tamaños se utilizan en los vinos tranquilos, pero para los espumosos, aún hay más tamaños, además de los anteriores:

Melchor o Solomon: Equivale a 24 botellas estándar o 18 litros.

Sovereign: son 25 litros.

Primat: 27 litros.

Melchizedek: 30 litros.

¿Y de dónde vienen todos estos nombres? Sabemos que el origen del vino se remonta al año 6.000 a.C. porque hallaron una vasija de barro procedente del Neolítico en los montes Zagros iraníes, y que los nombres de las botellas grandes proceden de reyes hebreos que aparecen en La Biblia, aunque nadie sabe realmente por qué se escogieron esos nombres.

Los grandes formatos se utilizan para los vinos de guarda, porque se conserva mucho mejor el vino y envejece más lentamente, conservando toda su fruta. Por ello, los coleccionistas tienen siempre en sus cavas grandes vinos en grandes formatos.

La próxima vez que os encontréis ante una botella de gran formato, ¡ya podréis decir que sabéis cómo se llama!

¡Hasta la próxima!

-María