… O la artesanía en el modo de elaborar vino.

Los que ya habéis visitado nuestra bodega habéis comprendido que nuestra manera de elaborar vino es algo particular. El proceso comienza en septiembre: Lionel va catando las uvas todas las semanas y según va avanzando el mes, se va haciendo una idea de cómo “componer” cada uno de los depósitos que formarán parte después de Alonso del Yerro o de María. Porque insistimos, aunque en nuestras parcelas solamente tenemos tempranillo, la uva crece de distinta manera  y se obtienen aromas y características diferentes, según el tipo de suelo del que se ha estado nutriendo durante el año. ¡Y nosotros tenemos la suerte de contar con un montón de suelos!

Esta cata no es fácil, pues Lionel trata de conseguir mezclar en un mismo depósito aquellas uvas que, por sus suelos, su orientación y su madurez, van a formar parte de un lote que tendrá autonomía total hasta el final de la crianza, momento en que se juntará con los demás para convertirse en el verdadero Alonso del Yerro o María de esa añada. Así, durante toda la crianza, podemos tener 6 u 8 lotes diferentes de Alonso del Yerro, que no se mezclarán hasta que cada uno haya terminado su fase de crianza en barrica y que darán forma después al auténtico Alonso del Yerro de esa añada.

En el caso de María es más sencillo, dado que solamente proviene de dos parcelas y cada una de ellas será un lote diferente que andará su camino individualmente hasta el final de la crianza, cuando mezclaremos ambos lotes unos meses antes de embotellar. Así, tendremos un lote con la uva procedente de la parcela Violeta y otro con la uva procedente de la parte alta de la parcela El Circo.

Y cada año, Lionel piensa en un tema y, sobre ese tema, asigna el nombre a cada uno de los lotes. Esto le permite recordar perfectamente la evolución de cada lote en las distintas añadas,  además de resultar mucho más divertido que hablar del lote 1, 2 o 3. Y cada nombre tiene su sentido; según el tipo de suelo que predomine en un lote, éste será más aromático, más ligero, más vivo o más serio.

Así, hemos tenido la añada de los deportes, con el Golf, el fútbol o el ajedrez; la añada de los bailes, con el vals, la jota o tango; la añada de las islas, con Cuba, Japón y Jamaica…

¡Y este año estamos con los instrumentos de música!

¿Queréis descubrir qué tipo de suelo predomina en cada lote de la añada 2019? ¿A qué suelo corresponde el lote «saxo», o el lote «bajo»? Lo tenéis fácil… venid a visitarnos.

¡Os esperamos!