SÓLO UNA COSA HACE QUE UN SUEÑO SEA IMPOSIBLE: EL MIEDO A FRACASAR (Paulo Coelho)

De nuevo hemos vaciado la copa de los sueños de Santa Marta, donde todos los que nos habéis visitado y sois soñadores habéis depositado vuestros sueños para este año que ha terminado.

En todas las visitas hacemos hincapié en los sueños porque nuestra historia nació de uno y después de haberlo perseguido con insistencia, puedo decir que ha merecido la pena, y mucho.

Como decía El Principito, es una locura odiar a todas las rosas porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños porque uno de ellos no se realizó…

Si no se ha cumplido vuestro sueño, no desesperéis y seguid soñando, por favor. Porque tener sueños no es ninguna locura y, si alguien os dice que lo es, no intentéis curaros porque son los sueños los que nos mantienen vivos. Ya decía Walt Disney que la risa no tiene tiempo, la imaginación no tiene edad y los sueños son para siempre.

Gracias a los que habéis soñado que nuestros vinos se conozcan pronto en todo el mundo, o que todo el planeta pueda llegar a visitar y disfrutar en Santa Marta y nos encanta leer que algunos soñáis con poder volver algún día a visitarnos.

Y los que sueñan con seguir compartiendo buenos momentos alrededor de una copa de vino de María… ¡también es uno de mis sueños!

Espero que el que quiere ponerse fuerte para cuando se le caiga el pelo lo esté logrando… ¿nos lo cuentas?

Y el que ha pedido no tener resaca, volar, ser rubio, aprender a hacer sushi y amar al prójimo, me encanta porque es el auténtico soñador, que no se queda en un solo deseo. Me identifico totalmente con él.

 

 

Espero recibir este año a esa abuela que soñó con volver a Santa Marta con un nieto más (y que sé que su sueño se ha cumplido) y a todos los que habéis soñado con regresar en este próximo año.

Y para los que pedís trabajo, éxitos, salud y amistad… ¡ojalá que lo hayáis conseguido!

Uno de mis sueños para este año es poder recibir a todos y tener tiempo para explicaros nuestros sueños y nuestra historia a las nuevas visitas. Y a los que regreséis, daros a probar nuevas añadas y contarnos nuevas anécdotas.

¡Os esperamos!

-María